👻 Ghosting laboral: el deporte favorito de algunos “clientes”
- Stephany Seijas
- 17 jun
- 3 Min. de lectura

🎭En el mundo de las relaciones existe el bien llamado “ghosting” una de las maneras más inmaduras de decirle (sin hablar a la otra persona) que no estás buscando nada serio, y terminar la relación con un simple “desvanecimiento” de la faz de la tierra.
En el mundo laboral, esto también es ghosting.
Y aunque no duela como el sentimental, sí desgasta. Porque detrás de cada propuesta hay horas de trabajo, experiencia y compromiso que merecen respeto.
Todos los que trabajamos en servicios creativos, técnicos o profesionales lo hemos vivido. Esa historia que empieza con emoción, buenas vibras y promesas… y termina con absoluto silencio digital.
Sí, hablamos del famoso ghosting laboral.
✨ Todo comienza como una historia de amor…
Te contacta un posible cliente. Parece serio, interesado.
Se reúnen. Te cuenta su idea. Tú te emocionas, te involucras. Haces preguntas, propones soluciones, analizas escenarios. Te dice frases como:
✨ “Me encanta tu trabajo”,
💬 “Esto es justo lo que estamos buscando”,
🎯 “¡Qué buena propuesta!”

Y tú, ingenuamente feliz, te pones manos a la obra. Inviertes horas en una propuesta detallada. Armas el presupuesto con esmero, ajustas márgenes, consideras variables.
Y finalmente, se lo envías.

Y entonces… nada. Absolutamente nada.
El cliente, que hasta ayer respondía en segundos, entra en modo ninja.
No responde.
No da señales.
No dice ni “recibido”.
Simplemente se evaporan como gas noble.
Tú verificas si el correo se fue. Sí, se fue. ¿Revisaste spam? También. Incluso le escribes un “solo quería confirmar si viste el correo…” con tu mejor tono profesional.
Pero ya es tarde.
Te han ghosteado.👻

¿Qué pasó?
Spoiler: no están muertos, solo están ignorando tu correo con mucho estilo.
Probablemente no fue tu precio.
Ni tu propuesta.
Ni tu falta de entusiasmo.
Simplemente, hay personas que aún no entienden que pedir una propuesta o presupuesto es una inversión de tiempo y conocimiento, no un juego de simulación de compras.
Algunos solo quieren “ver cuánto cuesta” sin tener la menor intención de contratar.
Y otros, peor aún, usan tus ideas como benchmarking gratuito.
Pero entonces ¿Cómo sobrevivir al ghosting profesional?
Aquí van algunos consejos bajo mi experiencia para no morir en el intento (o al menos no perder la fe en la humanidad):
💨 1. Aprende a detectar el humo desde el primer mensaje
Si no tienen claridad, urgencia o decisión, probablemente no están listos para contratar. Ni te emociones, ni te ilusiones.
🎨 2. Haz que tu tiempo cuente
Puedes cobrar por propuestas complejas o establecer que solo harás presupuestos detallados tras una primera fase pagada. Tu experiencia no es un “demo gratuito”.

📄3. Deja reglas claras
Desde el inicio, deja claro cómo trabajas, qué incluye tu propuesta y qué sigue después. Así filtras rápido a los que solo vinieron a mirar.

📄4. No te tomes el ghosting personal
Si te ghostean, ¡mejor! Ya viste cómo serían si las cosas se complican durante el proyecto.
Ghostearte fue su manera de mostrarte que no eran un buen cliente.
En resumen…
El ghosting laboral existe. Y no, no tiene justificación.
Si no puedes o no quieres contratar, al menos responde. Agradece. Sé claro.
Porque el respeto no cuesta nada, pero dice mucho.
y recuerda…
Si te ghostean… no te frustres. El problema no es tu precio.
Es la falta de profesionalismo del otro lado.




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